10/09/2007

La crisis del Sumo: un breve análisis

(Artículo publicado en Diario Monitor, el 9 de octubre de 2007)

El Sumo (Ozumo) es uno de los “deportes” naciones más emblemáticos de Japón y, probablemente, el más antiguo. Algunos estudiosos consideran que tiene más de 2 mil años. Sin embargo, el Ozumo moderno no es tan viejo. Data del periodo Edo (1604-1867).

Por lo que toca a los elementos que caracterizan a este “deporte”, podemos resumirlos de la siguiente manera. Primero, cualquier luchador (rikishi) está obligado a ingresar a un beya (cuarto). Ahí, obtiene un nombre especial y, al mismo tiempo, recibe la supervisión y “cariño” del oyakata (dueño del cuarto), quién lo entrenará durante toda su vida profesional. Aunado a lo anterior, existen algunos requisitos mínimos para ser luchador.

Antes que todo, es necesario pasar un examen médico, así como medir más de 1.67 metros y pesar más de 67 kilos. Igualmente, por ordenes directas del Ministerio de Educación, todos los luchadores tienen que haber terminado la educación obligatoria (primaria y secundaria). Finalmente, no hay requisitos de nacionalidad. La Federación Japonesa de Ozumo permite a los oyakatas reclutar a sus aprendices libremente. De hecho, actualmente, un 25% de los luchadores son extranjeros.

Otra característica importante del Ozumo es la existencia de jerarquías entre los rikishis. Esta jerarquización no está basada en diferencias de pesos como en el boxeo, sino en la experiencia acumulada por cada luchador. Es decir, por más que un joven rikishi tenga un talento innato, no puede ascender de inmediato a las jerarquías mayores y es necesario que acumulen triunfos. Así, sólo pocos logran obtener el codiciado puesto de yokuzuna, así como adquirir jugosos premios y patrocinios.

Finalmente, una de las características más notorias es la arena circular (dohyo) en donde se lleva acabo la lucha. En dicho lugar se colocan dos rikishis y el primero que toque el suelo con alguna parte de su cuerpo a excepción de sus pies queda eliminado. Igualmente, el que haga contacto con el exterior del dohyo queda eliminado. En suma, el Ozumo representa un “deporte” sumamente “exótico”.

Ahora bien, en los últimos años el Sumo enfrenta una gran crisis. Dado el poco espacio que me queda quisiera señalar su problemática actual, comenzando con un poco de historia.

Como es sabido, después del fin de la Guerra del Asia-Pacífico (1941-1945), Japón quedaría devastado. Así, la hambruna y la pobreza resultarían un problema de escala nacional. Finalmente, Japón lograría recuperarse y en este proceso, el Ozumo tendía un lugar especial. Este “deporte”, junto con el béisbol representarían una válvula de escape para salir de la pobreza. Así, en los años 50 y 60, miles de jóvenes se enrolarían en los beyas. Muchos no lograrían triunfar, pero los que lo lograron, ganarían mucho dinero.

Empero, este “sueño japonés” comenzaría a cambiar abruptamente en el decenio de los 80. El alto crecimiento económico permitiría mejorar las condiciones de miles de jóvenes, redituando en una disminución del interés por el Ozumo. Además, al decrecer igualmente la taza de natalidad, se daría una disminución paulatina de nuevos rikishis. Asimismo, la diversificación deportiva, especialmente el aumento notorio de nuevos deportes más “atractivos” como el fútbol o el tenis, provocaría también la disminución del número de practicantes de Ozumo.

Finalmente, esta falta de rikishis desembocaría en un aumento de luchadores extranjeros, quienes generalmente, provienen de países más pobres que Japón. Esta situación ha traído, por un lado, una sana competencia y pluralidad, pero, por otro lado, la internacionalización ha provocado que muchos elementos tradiciones que habían rodeado a la cultura del Sumo se perdieran, especialmente el “respeto”. El caso más notorio ha sido Asashoryu, yokosuna de origen mongol. Este rikishi es uno de los más fuertes de la historia, pero no ha sabido comportarse como indican los cánones y actualmente está suspendido por sus problemas de comportamiento.

Sin embargo, el mayor problema que enfrenta el Ozumo no es la internacionalización ni la diversificación deportiva. El gran problema es la estructura arcaica y cerrada que tiene la Federación Japonesa de Ozumo. Los máximos dirigentes no han podido transformar al Ozumo en un deporte moderno. El ejemplo más claro ha sido la misteriosa muerte de un joven rikishi en los últimos meses. Este joven fue literalmente apaleado por su oyakata y la Federación no hizo nada. Esto ha puesto en tela de juicio la esencia real del “deporte nacional” más viejo de Japón. Esperemos, que los dirigentes logren cambiar.

2 件のコメント:

kecg さんのコメント...

Oye, ¿y has leído el capítulo sobre colusión entre jugadores de sumo que está en el libro de Stephen Levitt, Freakonomics? Digo, por aquello de lo que mencionas de la crisis del deporte nacional. Y ¿por qué el entrecomillado? ¿no lo consideras un "deporte"?
Saludos,
Karina.

Juan Luis さんのコメント...

Hola, con respecto a la traducción de "heya/beya", siempre lo he visto como "establo" en el caso del sumo, no como "cuarto". Aunque pensándolo bien, es un poco grotesco ¿no?...el lugar donde los riksihis son engordados y entrenados...De todas formas, eso parece ser lo más extendido.