5/30/2007

Todo lo que quieren saber los chinos de Japón

(Texto publicado en Diario Monitor, 29 de mayo de 2007)

Hace un par de semanas, el semanario chino Huan Qiu publicó un interesante cuestionario, en donde varios corresponsales chinos, residentes en Japón, respondieron 105 preguntas planteadas por lectores anónimos. Los temas que trataron ahí fueron diversos y reflejan, en muchos sentidos, la realidad de Japón, pero también son una prueba clara de muchos prejuicios. Aquí pongo algunas respuestas que me llamaron la atención, pero me reservo cualquier comentario y dejo en usted amable lector, la reflexión final de esta cavilación.

Pregunta 12. ¿Cómo ven los japoneses la Segunda Guerra Mundial? Respuesta 1. Los japoneses que experimentaron la derrota muestran, aunque sean en diversos grados, un arrepentimiento. Sin embargo, la mayoría se considera como víctima de la Guerra y no existe una reflexión del sufrimiento de los países que invadieron. Repuesta 2. No es correcto decir que los japoneses no sientan nada por la Guerra, pero cuando reflexionan, siempre lo hacen desde una perspectiva histórica japonesa. Cuando se les pregunta sobre su responsabilidad, la mayoría le echa la culpa a los criminales de guerra.

Pregunta 22. ¿Qué piensan los japoneses sobre los derechos de autor? Respuesta: En Japón, sin importar el tamaño de la tienda, es muy difícil encontrar productos piratas. Es un tabú robarse el éxito intelectual de otras personas. Dentro de los productores también esta regla es sumamente fuerte y tiene como objetivo proteger a los consumidores y el desempeño de los trabajadores.

Pregunta 40. ¿Por qué los japoneses caminan tan rápido? Respuesta: Japón es una sociedad en donde se pone mucha importancia la velocidad y la eficiencia. La velocidad es parte de su vida social.

Pregunta 52. ¿Por qué las estudiantes japonesas usan mini faldas aún en invierno? ¿Es una moda? Respuesta: la educación japonesa busca que los estudiantes estén preparados físicamente y mentalmente para enfrentar cualquier adversidad. Por esto, en las mañanas invernales, cuando hacen ejercicio, se les pide a las niñas que usen mini faldas y los niños que se quitan sus playeras. Además, las escuelas piden que sus alumnos estén uniformados siempre. Asimismo, se pone un gran privilegio a la conducta grupal y cualquier cosa que se salga de esto es un símbolo de vergüenza. Por supuesto, hay personas que se ponen minifaldas sólo por moda.

Pregunta 78. ¿Por qué los japoneses sacan películas de horror de manera industrial? Respuesta: En Japón existen muchas personas cobardes y asustadizas. Además, los japoneses tienen una facilidad para retomar muy bien el sentimiento humano, por eso es piensan que es mejor el terror psicológico que el visual. Así, en las películas de terror no hay escenas sangrientas y son muy reales, ya que toman como base la vida cotidiana, así como las diversas noticias que salen en la televisión. Esto hace que muchos se sientan parte de la historia, causando un terror mayor.

Pregunta 90. ¿Los japoneses se sienten superiores a los chinos? Respuesta. Los japoneses no sólo se sienten superiores a los chinos sino también a todos los asiáticos. Sienten que sus productos agrícolas son superiores a los que se producen en el extranjero y que son más seguros. Por eso consumen estos productos aunque sean caros. Asimismo, presumen la cultura, comida y arquitectura de su país, considerando que ellos son los únicos que respetan el orden social. Hacia la antigua civilización china sienten una gran respeto, pero mantienen una superioridad cultura de su actualidad.

Pregunta 95. ¿Qué tanto existe la difusión de la idea del “Peligro Chino”? Respuesta 1: el japonés común no considera que el armamento chino sea un peligro. La capacidad militar japonesa es más moderna que la china; existe una gran presencia de tropas estadounidenses estacionadas en Japón; y existe la alianza militar nipo-estadounidense. Sin embargo, un grupos de políticos y un sector de la prensa proclaman la idea del “peligro chino” en áreas como la energía y la ecología. Actualmente, un sector se mantiene alerta por el rápido crecimiento económico chino y considera que en el futuro se puede dar una lucha nipo-china por la energía y los recursos naturales. Respuesta 2. Japón se mantiene alerta por el crecimiento económico chino, ya que piensan que el desarrollo de China va a tener un efecto desastroso en la economía y política japonesa. Sin embargo, saben que también no puede ser indiferente hacia el desarrollo chino. Gracias al aumento de comercio nipo-chino la economía japonesa salió de la recesión que se encontraba.

5/22/2007

Hacia una responsable refoma constitucional

(Artículo publicado en Diario Monitor, 22 de mayo de 2007)

En la década de los 30, las autoridades militares y los grupos conservadores japoneses establecen un sistema “fascista” que reprime a la población civil y encaminan al país hacia una guerra expansionista, en una región dominada por el imperialismo europeo y estadounidense. Finalmente, tras humillante derrota en la Guerra del Pacífico, el orden imperial se destruye y bajo las ordenes del general Douglas MacArthur, el ejército de ocupación emprende una reforma política, que culmina en la “imposición” de una constitución que proscribe el derecho de beligerancia.

Esta situación, evidentemente, provoca diversas reacciones internas. Las fuerzas socialistas y comunistas, así como de numerosos sectores de la población apoyan el proyecto, pero los conservadores rechazan la “imposición”, ya que significaba el debilitamiento completo de Japón en el sistema internacional. De este modo, desde 1947, año que se entra en vigor la constitución, diversos conservadores buscan reformar la Carta Magna “impuesta”.

Esto implicaba un claro fracaso para la política de ocupación, pero previendo esa situación, la Comisión del Lejano Oriente incorpora, una quisquillosa restricción que evite una transformación rápida. Así, en el artículo 96 se establece que para la reforma se necesita la aprobación de dos terceras partes de las dos Cámaras de la Dieta y pasar un referéndum. De este modo, los conservadores necesitarían el apoyo de los socialistas, algo que sería imposible.

No obstante, al intensificarse la Guerra fría, Washington decide presionar a las autoridades japonesas para que rearmen a Japón y contengan el avance comunista en la región, implicando un retroceso a lo que había hecho Estados Unidos. Finalmente, los conservadores moderados, dirigidos por el primer ministro Shigeru Yoshida (1948-1954), emprenden un rearme mínimo que permita cohabitar con la constitución pacifista, estableciendo, al mismo tiempo, una alianza militar con Estados Unidos, para que sea este país el que proteja a Japón.

Obviamente, la mayor parte de los conservadores no acepta mantener el status quo y a partir de 1955, año que se forma el Partido Liberal Demócrata (PLD), la reforma se convierte en el principal, pero sin mucho éxito, ya que las fuerzas progresistas rechazan esto. Empero, después del fin de la Guerra fría, al desaparecer la fuerza de la izquierda, las posibilidades de una reforma se vuelven cada vez más ostensibles. Prueba de esto ha sido ha sido la nueva Ley del Referéndum Constitucional, aprobada el pasado 14 de mayo por la Cámara Alta.

Hasta antes de este código, no se contaba de un mecanismo para convocar el referéndum, ya que las fuerzas de ocupación no especificaron exactamente cómo emprender esto. Esta situación implicaba un obstáculo para los grupos que quieren la reforma, pero también para los que la quieren evitar. Así, la coalición gobernante, formada por el PLD y el Partido del Gobierno Limpio (Komeito), así como el Partido Demócrata Japonés (PDJ), la primera oposición, deciden establecer las reglas del juego.

Todo indicaba, pues que la Ley pasaría sin trabas, pero, aludiendo que la propuesta de los conservadores dejaba muchos cabos atados, los demócratas deciden no apoyar la propuesta. En primer lugar, pone restricciones a los medios televisivos para que no bloquen la reforma. También restringe la actividad de los servidores públicos, especialmente al magistrado que es un grupo progresista. Finalmente, no coloca un porcentaje mínimo de participación, implicando que en caso de un poco participación, se acepte lo que una “minoría” quiere.

Ante esto, pese a los costos políticos, el PLD decide aprobar forzadamente una Ley. Obviamente, la prensa critica esto y los conservadores no tendrían otra alternativa que prometer una revisión de la Ley en los siguientes años, pero todo indica que no se cambiará mucho. De este modo, algunos aseguran que para el año 2010, tendremos el bosquejo de una nueva constitución.

Como palabras finales, quisiera acotar lo siguiente. Ninguna constitución es perfecta ni muchos menos una que fue “impuesta”. Pero creo que en el caso de Japón, no existe aún las condiciones para emprender una reforma confiable. Es necesario un debate más maduro. Pero como eso ya no es posible ahora, ante una inminente reforma, lo único que podemos pedir a las autoridades japonesas es que la nueva constitución sea compatible con las condiciones de pluralidad que prevalece en la sociedad japonesa, así como con los problemas ecológicos. Y lo más importante, que no sea un documento que se entregue a los intereses imperiales de Washington.

5/15/2007

Babel: algunas reflexiones

(Artículo publicado en Diario Monitor, 15 de diembre de 2007)

El pasado 28 de abril, después de casi medio año de atraso, se estrena en todos los cines japoneses la película Babel (2006), cinta dirigida por Alejandro González Iñarritú, que está basado en un guión de Guillermo Arriaga Jordan. Es de sobra conocido el trama de esta película. Por tanto, aquí sólo es pertinente señalar lo que trata básicamente. Esta cinta narra la “trágica” historia de tres remotos lugares (Marruecos, la frontera México-Estadounidense y Japón), pero entrelazados por un “accidente”.

Ahora bien, desde hace varios meses, esta cinta ha acaparado la atención de la prensa mexicana, especialmente después del pleito que se desata entre González Iñarritú y Arriga entorno a la tutoría del éxito de Babel. Aparentemente, todo comienza después del “fracaso” en los Oscares. Como sabemos, pese a haber ganado el premio a la mejor dirección en el Festival de Cannes, Babel no logra obtener las codiciadas estatuillas a la mejor película, al mejor director, al mejor Guión, así como a la mejor actriz de reparto (Adriana Barraza y Kikuchi Rinko).

De hecho recuerdo que después de los Oscares, varias de mis amistades se pusieron la camiseta nacionalista y me manifestaron que los miembros de la “academia” no le habían dado el premio a González Iñárritu porque había criticado a Estados Unidos, especialmente su postura arrogante hacia el mundo. Aunado a lo anterior, muchos me preguntaron cuál había sido la reacción japonesa hacia Babel, ya que también la película retomaba a Japón. Yo les contesté que no sabía, ya que la cinta no se había estrenado todavía. Obviamente, muchos me preguntaron que de cómo era posible que en un mundo tan globalizado, no se haya proyectado esta película.

La verdad desconozco las razones. Desde la posguerra, las películas extranjeras llegan demasiado. Hay algunas excepciones como fue el caso de Spiderman 3 (2007), que fue estrenada antes en Japón (La productora de esta película es Sony y esto explica la razón).

¿Por qué sucede esto? Algunos japoneses me han respondido que son los problemas de idioma y la distancia, pero también me han comentado que son los interés de los propios dueños de los cines, los que definen todo, ya que son ellos, los que deciden qué películas se van proyectar (De este modo, existen películas que nunca se proyectan y no hay otra opción que verlas en video). Asimismo, creo que esto se debe también a cuestiones políticas como fue el caso de la película The Sun (2005), que sólo fue estrenada en un solo cine en Tokio. Esta cinta de Aleksandr Sokuro narra la vida del Emperador Showa (Hirohito) durante la rendición japonesa en la Guerra del Pacífico.

Para no extender más el relato, basta con decir que el retrazo del estreno de Babel dependió de las decisiones de los dueños de los cines. Ahora bien, cuál fue la reacción hacia Babel en Japón. Los críticos en la televisión consideraron que era un película sumamente compleja y lenta, lo cual podría cansar a un público que quiere ver sólo a Brad Pitt. Sin embargo, reconocieron que la historia era buena y que mostraba un lado interesante de la sociedad japonesa como la drogadicción y la discriminación hacia las personas que tienen alguna discapacidad.

Empero, en el portal de Internet más grande en japonés, Ni-Chaneru, las opiniones no fueron muy buenas. Para los usuarios del portal, les pareció que Babel no había podido escapar de su inherente “orientalismo” y que sólo habían repetido el experimento de Sofia Coppola en Lost in Transalation (2003). Además, manifestaron que la película dejaban muchos cabos sueltos y al final no se entendía el mensaje que quería decir (si es que había).

En fin, por lo que toca a mi opinión personal, creo que el experimento de Babel fue bueno y plasma algunos puntos interesantes de cuatro sociedades, pero sí quisiera acotar que viendo sólo la parte de Japón se observa que Arriaga y González Iñárritu no invirtieron mucho en estudiar a Japón.

El “error” más importante que detecto es la cuestión del rifle que se supone Koji Yakusho le regala a su guía marroquí. En Japón, la posesión de armas es una situación que se asocia a los grupos delictivos. En este sentido, es “irreal” que un japonés “ordinario” tuviera un arma. Obviamente, pedirle esto a un película que es ficción es sólo fastidiar, pero creo sinceramente que si la intención era unir las tres historias entorno a un rifle, pudo haber sido cualquier otro país de “primer mundo”. Probablemente, los creadores de Babel sólo eligieron a Japón como una cuestión de mercadotecnia o bien cayeron de nuevo en las trampas del “orientalismo”.

5/08/2007

Abe y Estados Unidos: una relación extraña

(Artículo publicado en Diario Monitor el 8 de mayo de 2007)

El pasado 27 de abril, después de una larga espera de casi 7 meses, el primer Ministro Shinzo Abe realiza su primera visita oficial a Estados Unidos. Para los medios más liberales, la visita representaba sólo una rutina y no implicaba un cambio sustancial para la relación bilateral, pero para la prensa de derecha este retrazo simbolizaba una descortesía.

Ahora bien, esto no implica que Abe haya dejado a la deriva su relación con Washington. Todo lo contrario. Desde su primera entrevista con George W. Bush, realizada en la reunión de la APEC del año pasado, el primer ministro manifiesta que seguirá manteniendo la alianza que estrechó su antecesor, Jun’ichiro Koizumi (2001-2006) con Estados Unidos.

A pesar de esta situación, no dejar de llamar la atención que Abe haya retrazado tanto su visita y que haya emprendido, inclusive, un intento modesto de diversificación diplomática en sus primeras 4 giras internacionales: 1) China y la República de Corea, 2) Vietnam (Reunión de la APEC), 3) Europa y 4) Filipinas (Cumbre del Este de Asia). ¿Por qué pasó esto? La razón más convincente es que la desastrosa relación que dejó Koizumi con los países asiáticos (debido a sus visitas hacia el Mausoleo de Yasukuni) ameritaba un acercamiento con el Asia-Pacífico y obligaba, en consecuencia, a un alejamiento de Washington. De hecho, las autoridades de la Casa Blanca comprendieron esto y por eso mismo vieron con buenos ojos el retraso.

Empero, dentro de los círculos políticos demócratas, este gesto no fue visto con agrado. Para muchos, Japón seguía siendo un dolor de cabeza, ya que aún mantenía parcialmente el bloqueo a la carne estadounidense. Igualmente, para muchos demócratas, Tokio no había mostrado una postura prudente hacia los crímenes del pasado, especialmente hacia el problema de las jugun’ianfu (mujeres coreanas y chinas que fueron tratadas como esclavas sexuales por los militares japoneses durante la preguerra).

De este modo, para los diputados estadounidenses, Abe tendría que rendir cuentas lo antes posibles y por esa razón vieron con malicia el retrazo de la visita. Empero, para sorpresa de todos, el premier lejos de cooperar, meses ante de su visita, declara que para él, no existían pruebas claras que demostraran estos crímenes y desconoce por completo las disculpas oficiales que emprendió el gobierno japonés en 1993 (Declaración Kono).

Esto irritó, obviamente, a la mayoría demócrata (la cual supuestamente es más susceptible a los problemas de los derechos humanos). Así, los diputados estadounidenses deciden tomar cartas en el asunto y semanas antes de la visita de Abe, lanzan la resolución 121, en donde se recomienda (obligaba) al gobierno japonés a emprender una disculpa oficial por esto crímenes.

Cabe resaltar que esto representa una clara violación hacia la soberanía japonesa (utilizando la lógica de las autoridades mexicanas del pasado) y también es una actitud hipócrita por parte de Estados Unidos, ya que muchas de sus autoridades nunca se han disculpado por el lanzamiento de las dos bombas atómicas y las subsecuentes intervenciones que han emprendido en otras latitudes. Esto no implica, para nada, que el problema de las jugun’ianfu no exista. Es claro que en el futuro Tokio tiene que establecer la existencia de estos crímenes y lidiar con la responsabilidad estos problemas, especialmente los políticos que tienen la investidura de primer ministro.

Pero dejemos a un lado este problema y para finalizar señalemos los que Abe y Bush acuerdan en su entrevista. En su comunicado conjunto los dos mandatarios señalan que la alianza nipo-estadounidenses esta más sólida que nunca. Igualmente, acuerdan estrechar una cooperación entorno al calentamiento global y emprender conjuntamente la recuperación económica de Irak. Asimismo, resaltan, que buscarán una colaboración directa entorno a Corea del Norte y en caso de que Kim Jong Il no acate los acuerdos firmados en la última Reunión Sixpartita; manifiestan que emprenderán medidas más severas. Finalmente, ante el problema de las jugun’ianfu, Abe deja su postura conflictiva y manifiesta una disculpa informal.

En suma, vemos que Abe logra mantener la alianza y soluciona parcialmente, los problemas del pasado, eliminando cualquier sospecha de que Japón estaba buscando un alejamiento de las políticas de Washington. Sin embargo, en el futuro no se ve un buen panorama. En los siguientes meses, Abe tendrá que establecer una política exterior más clara que esté lista para un escenario sumamente posible y hostil para él: la llegada de los demócratas (H. Clinton u Obama) a la Casa Blanca el próximo año.

5/01/2007

Un año de cavilaciones

(Artículo publicado en Diario Monitor, 1 de mayo de 2007)

En este mes de mayo, esta modesta columna cumple un año. Por tal razón, quisiera hacer un breve recuento de lo que he escrito y emprender, al mismo tiempo, una crítica personal hacia mi trabajo. Empecemos.

Justo, cuando comienzo a escribir mis primera columnas en Diario Monitor, dentro de Japón empieza a suscitarse un cambio. La terrible recesión (1991-2005) que había azotado a la economía japonesa, “desaparece” y comienza a proyectarse una nueva fase de crecimiento, cuya característica principal ha sido la consolidación de un modelo basado en un esquema de libre mercado, que permite la entrada de empresas transnacionales e inversionistas extranjeros. De este modo, las bases que permitieron a Japón volverse en un “monstruo” económico (la intervención estatal y el proteccionismo), desaparecen y llega la “esperanza” del modelo neoliberal.

Sin embargo, pese a la recuperación, un problema mayúsculo sigue sin solucionarse: la deuda publica. Ante esto, las autoridades japonesas, en vez de eliminar las fuentes del problema (el gasto en obras públicas inútiles y los excesivos salarios de los altos funcionarios), deciden recortar el sistema de seguridad social, lo cual puede traer en un futuro cercano un aumento de la pobreza (fenómeno social que se había erradicado supuestamente en los años 80).

Ahora bien, no todo los cambios se han concentrado en la parte económica. En la parte política vemos también una transmutación. En septiembre de 2006, el polémico Jun’ichiro Koizumi deja la jefatura de gobierno y en su lugar llega un “joven” conservador, Shinzo Abe, quien representa al sector más duro y “anacrónico” del gobernante Partido Liberal Demócrata (PLD). Por esta razón, decidí analizar, durante varias semanas, las repercusiones futuras que tiene la llegada de Abe sobre el sistema política japonés. Empero, para mi sorpresa, el nuevo primer ministro ha defraudado por completo mis expectativas. En sus 7 meses de gobierno, Abe ha sido todo menos un político fuerte. Ha sido un primer ministro gris, poco hábil y sin una falta de visión. De hecho, salvo su alejamiento de Washington (el cual aún no sabemos las causas) y su acercamiento con Pekín (algo que China promovió y no el primer ministro), no ha aportado nada y muchos menos ha buscado una solución real hacia el problema más importante que aqueja a Japón: la desigualdad social.

Por lo que a los otros temas que se han analizado en esta columna, expliqué brevemente algunos temas sociales como el problema de los indigentes en Japón, la ecología; el problema de las minorías (básicamente los coreanos nacidos en Japón, los zainichis); y el lugar que ocupa el suicidio en la sociedad japonesa. De igual manera, dediqué unas semanas a las elecciones locales y la fascinante supervivencia del Partido Comunista Japonés. Finalmente, el choque continuo de Japón con sus vecinos cercanos también fue un tema constante de análisis, destacando las espinosas relaciones con China, las cuales se han deteriorado al punto de poner en riesgo la cooperación en el Asia-Pacífico.
Sin embargo, el objetivo de esta columna no sólo fue analizar temas serios, sino que, en la medida de mis posibilidades, también busqué presentar otras temáticas. Enumero algunos: el béisbol japonés, el rock japonés, la literatura, la televisión y los cómics japoneses, así como la situación de los otakus (una subcultura que para algunas voces representan a una minoría, pero que desde mi perspectiva no cumple con los requisitos básicos para serlo: 1) exclusión abierta de derechos políticos y 2) la imposibilidad legal y social de escapar de su situación de minoría).

En suma, éstos y otros temas han ocupado el interés de este espacio. Y, excluyendo algunos casos, creo que se han cumplido los objetivos básicos que este autor se propuso. Empero, reconozco también que por errores míos y también por mis problemas de redacción; en muchas ocasiones, el contenido de las cavilaciones han sido confusas y sumamente cambiantes. Es mi objetivo mejorar y poder brindar así una información más clara.

Bueno, dejo hasta aquí mi autocrítica y como palabras finales, quisiera agradecer a todos las personas que directamente me han comentado sus críticas, inquietudes y opiniones. De igual manera, quisiera agradecer a los miembros editoriales de Diario Monitor, por brindarme la oportunidad de escribir en este espacio. Finalmente, agradezco también a todos los lectores que han dedicado su valioso tiempo en leer lo que dice esta columna. Muchas gracias.